Ir al contenido principal

«¡El que tenga miedo a morir, que no nazca!»

 

¡Hola!

Me he propuesto comenzar mi blog. He querido desde hace muchos años, pero siempre me bloquea la pensadera y desfallezco. Ayer en una conversación cualquiera con mi prima, me dijo la frase del título, que por cierto, no es que no la hubiese escuchado antes, pero me hizo pensar en que ya estábamos terminando el año y no quería seguir igual, acumulando sueños frustrados, sueños sin terminar, sueños que no intenté hacer, que no quise empezar por miedo al fracaso, y dije: «¡A la mierda el miedo! La vida se me está pasando y no puedo quedarme paralizado esperando siempre que llegue una mejor idea». Sumado a esto, el día antes había escuchado la canción decembrina «Se nos va la vida - Rodolfo Aicardi», se me quedó mucho y creo que fue como una señal. 

No sé qué va a pasar aquí, no me he puesto a pensar mucho en si está bien redactada esta entrada, si tiene buena ortografía o si es un buen nombre para el blog. ¡No me interesa! ¡Quiero escribir y lo voy a hacer! Así que pronto verán más entradas mías por aquí.

Nota: La imagen fue el resultado de querer empezar a hacer cosas y no saber por dónde empezar, pero teniendo un montón de ideas en la cabeza. La creé minutos antes de decidir empezar a escribir esta entrada en el blog. Por eso se me ocurrió el nombre de este blog. Luego pienso si se lo cambio o lo dejo.

¡Hasta la próxima!

Comentarios

Entradas populares de este blog

En búsqueda de la felicidad

Estoy convencido que todos nos hemos propuesto en algún momento ser felices o quizás implícitamente nuestros propósitos y nuestros deseos están apuntando a eso, a buscar la felicidad, la vida que queremos tener, la perfección, las cosas buenas, estar bien, tener salud, tener un empleo que nos apasione, tener dinero para hacer realidad nuestros proyectos, tener cerca a nuestros seres queridos y un sinfín de cosas que consideramos «buenas» o beneficiosas para nuestra vida. -¿Quién quiere estar mal? -¡Nadie!  Creo que eso sería incoherente con nuestra vida, va en contravía de la naturaleza misma, de sobrevivir, por supuesto que nadie quiere sufrir, nadie quiere sentir miedo, temor, rabia, estar triste. Pero ¿Por qué? ¿Quién nos enseñó eso? ¿Cómo sabemos qué nos conviene?. Es aquí donde empieza el dilema de muchos (me incluyo) a la hora de definir proyectos, tomar decisiones «importantes» y visualizarse más allá, porque no hay certeza de qué nos mantendrá bien, a salvo, tranquilos, con...